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PRINCIPIOS
PEDAGÓGICOS

Necesitamos una educación para

La Escuela debe preguntarse por el sentido de la vida, debe abrir ventanas al mundo, generar el deseo de saber y alentar el camino hacia el conocimiento.

El valor esencial es humanizar la relación con la infancia. Los niños y niñas, son protagonistas de este espacio, tienen nombre y apellido, una historia que contar y una vida que construir.

1.VALORES

Humanizar las relaciones entre Escuela y familia, con unos adultos que acompañan y transmiten valores que garantizan un futuro.

En el Colegio Reggio, hacemos una apuesta no solo por una educación de calidad, sino por un abordaje humano hacia la infancia y la adolescencia, trabajando de manera global desde todas las vertientes del ser humano. En este sentido, no solo es un centro educativo, sino que además es un centro social y, sobre todo, un centro humano.

2. INFANCIA Y ADOLESCENCIA

La educación juega un papel fundamental para que los niños y las niñas puedan desarrollar sus múltiples talentos, su capacidad de reinventarse y construir su propio futuro.

El camino lo escribe cada niño y cada niña, es un recorrido único y este es el gran desafío educativo.

En nuestra larga experiencia, hemos aprendido a conocer a los niños y niñas, ellos son los que nos han dicho que pueden, que les dejemos aprender por sí mismos, que les acompañemos en su proceso, respetando sus tiempos, dando estructura a través de los límites que les genere su seguridad y al mismo tiempo abriendo ventanas al mundo que deseen conocer, porque todo llega en el tiempo que tiene que llegar.

En Reggio, son los niños y niñas los que crean sus propias hipótesis y llegan a sus propias conclusiones, accediendo de este modo al pensamiento científico.

La historia de cada niño y niña es única, conocerla nos permite saber quién es.

“El camino se hace solo con los movimientos de quien lo recorre, puesto que antes no existía”. Recalcati.

3. FAMILIA

Mucho más que una Escuela, crecer es un desafío, que requiere del acompañamiento de familia y Escuela, donde la alianza de ambos garantiza una coherencia, un mensaje que suma y una oportunidad para cada niño y niña.

Reggio es un lugar de encuentro, un lugar donde compartir la vida, un lugar donde sentir la escuela, un lugar donde hacer comunidad. Es un espacio de reflexión conjunta de intercambio de experiencias que nos ayudan a todos en la toma de decisiones. Aprendemos juntos, caminamos juntos.

Reggio pretende ser un lugar que construye diálogos, un espacio de la comunidad, de ida y vuelta.

Comunicación y transparencia. Reflexión conjunta. Co-construcción y participación Confianza.

“La escuela debe ser capaz de leer la realidad concreta que rodea al niño. La geografía es la de su barrio; la historia la de su familia”. Francesco Tonucci.

4.PROFESORADO

Profesionales que trabajan desde la humildad, para estar abiertos a la búsqueda constante, un equipo que reflexiona, se forma, aprende, propone y se evalúa.

El profesorado debe cuestionarse, ¿para qué hago lo que hago?

Un equipo comprometido con cada alumno, con una clara vocación docente, que transmite sus ganas de saber, su curiosidad.

Equipo formado en diferentes disciplinas humanistas para poder acompañar a los alumnos desde el respeto, y también poder caminar junto a sus familias ayudándoles a entender y a disfrutar de la emocionante pero también difícil tarea de educar a un hijo. Con conocimiento de la infancia y de la adolescencia, de su momento evolutivo para ir modificando las estrategias pedagógicas en función de las necesidades cambiantes del alumnado.

Trabaja partiendo de la confianza y la afectividad en la enseñanza. El establecimiento de buenos vínculos se torna fundamental en un camino donde el profesor/a acompaña no solo procesos de aprendizaje, sino trayectorias humanas hacia el desarrollo de la singularidad de cada alumno y alumna.

Crea entornos provocadores basados en la innovación. Flexibles, abiertos a la curiosidad y a la incertidumbre, adaptados a las necesidades reales del alumnado.

Parte de la reflexión y la formación constante como principal herramienta de trabajo. Perfil investigador.

“Los analfabetos del S.XXI no serán aquellos que no sepan leer ni escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender”. Alvin Toffler (Escritor).

5.AMBIENTE

El espacio es el tercer educador junto con los maestros, maestras y la familia.

Tiene que ser un espacio amable, que provoque, que produzca las condiciones adecuadas para el aprendizaje, que sugiera, con diversidad y calidad en los materiales

En el Colegio Reggio hemos contado con Andrés Jaque y su equipo de Office for Political Innovation para la construcción del mejor ambiente para los alumnos. Ellos han entendido a la perfección la esencia de Reggio y la han trasladado al espacio, creando una verdadera fusión entre pedagogía y arquitectura.

Escuela habitada por los niños y niñas, adolescentes.
El espacio enseña, es un educador más.
Lugar de aprendizaje, investigación y experimentación.
Provoca, desafía y sugiere.
Permite las relaciones, la autonomía y el movimiento.
Contiene y acoge todo lo que el niño y la niña trae.
Es un espacio transformable por el que transcurre la vida.
Es un lugar amable que crean los propios niños, que debemos cuidar.

“La escuela debe acoger y promover la exploración del niño dejando huellas y testimonios culturales de esa propia exploración”. Alfredo Hoyuelos.

6. LO COTIDIANO

Lo cotidiano es lo que nos estructura, lo que nos ofrece orden, lo que da sentido al tiempo y al espacio en el que nos movemos… eso, tan importante, es lo  cotidiano.

Donde está la emoción está el aprendizaje, porque aquello que vivimos con placer lo hacemos parte de nuestra vida para siempre. Aprender algo que tiene sentido en nuestro día a día es un aprendizaje que vamos a usar. Es significativo, es vivencial y, por ello, es profundo.

“Si se hacen cosas reales, también son reales sus consecuencias.”  Loris Malaguzzi.

7.COCINA

El comedor, como espacio amable, es donde se invita y no se fuerza, donde se acompaña y se tienen en cuenta las necesidades individuales de cada niño y niña con el respeto constante por el grupo y la convivencia

La dimensión afectiva y alimentaria están interconectadas. Los niños y niñas por medio del acto de ser alimentados satisfacen al mismo tiempo dos necesidades fundamentales: el hambre y el amor.

El comedor es un lugar de relación. Mucho más que nutrición. La comida es un espacio para el encuentro, es un tiempo de pausa. Nos paramos para ingerir alimentos ricos y sanos con los que nutrir nuestro cuerpo, pero también nos paramos para encontrarnos con un “otro”.